Amor de Padres

En este día renacemos y nos encontramos las miradas con ustedes: nuestros lectores.

Va la primera historia de amor…

Hace tiempo me tocó ir a una escuela a hacer un trabajo, harán mas de 8 años.

Llegue a hablar con el director que me esperaba y atendí las instrucciones para realizar dicho trabajo, tenia que cargar algunas cosas pesadas; si podía pero me representaría un poco más de esfuerzo físico, por eso mi papá fue a ayudarme con esas cosas.

Así como en un tiempo yo obedecí sus órdenes (casi todas), en ese momento el me decía: -Esto dónde “mija”?

Ya yo iba diciéndole donde poner las cosas y al mismo tiempo yo acomodaba otras. El conocimiento de saber la organización se lo debía a él… Y me seguía ayudando!

Al finalizar el trabajo me reporté de nuevo con el director y me dijo: -El señor que le ayudó es su papá?

Respondí: – Sí, porqué?

-Debe amarla mucho para apoyarla de la forma en que lo hace.

Sé que mi papá no hacía esas acciones por un reconocimiento egoísta. Eran una prueba de amor sincero, de esas cosas que no se compran ni tienen precio.

Te diría que si tienes a tu papá abrazalo, sé feliz con él, dile que lo amas, etc. Pero en ocasiones he sabido de papás que no se ganan ese nombre, entonces… A quién te de el amor de un padre: dale tu amor hoy.

Feliz día del amor!

Amor de hoy.

Somos como la luna.

Somos como la luna.

Somos como la luna.
Uno y otro ciclo.
Somos como la luna,
claroscuro por fuera,
por dentro desconocido
para otros,
nos dejamos ver
solo por algunos.

Somos como la luna,
todos, incitando a la marea,
motivando al amor,
románticos.

Somos como la luna,
presentes de día,
luminosos de noche,
sutiles al deseo,
objeto del deseo.

Somos como la luna,
de vino y queso.
Degustando a la vista,
un manjar,
disfrutando el sabor…
Tal vez lejos,
pero juntos.

Somos como la luna,
que tiene su ciclo,
que nunca se acaba,
que te sigue esperando.

Y ahí estaba ella.

Y ahí estaba ella sentada frente al monitor, esperando todo o nada.

Sabía que era necesario tanto trabajo y esfuerzo para lograr aquella meta que tenía y, ver realizado lo que algún día soñó.

No, no estaba con los brazos cruzados, al contrario, estaba sudando… porque si ella quería conseguir algo, pues lo hacía, esa era su costumbre y ningún hombre la cambiaría.

http://www.amordehoy.com

Si lo sueñas, lo deseas.

Hace unos días he tenido una serie de sueños que me recuerdan ciertos momentos de mi vida, la mayoría bonitos momentos.

Hoy no deseo nada más, sin embargo es hermoso tener la sensación de regresar en el tiempo y ver aquellos paisajes que forjaron tu persona a como eres este día.

Deseo ver los ojos de la persona agradecida, percibir el aroma de ese perfume que comunicaba delicadeza, tocar el alma de ese amigo o amiga en la plática profunda, hablando de corazón y de corazón intentando resolver los problemas con palabras… vaya! Qué cosa!

Muchas cosas soñé… y sin darme cuenta entendí que el mejor sueño es el que se vive en la realidad.

La realidad del amor deja de ser un sueño cuando lo deseas.

Vive el… amor de hoy.

Día del Padre.

De pequeña recuerdo que estaba enferma de la garganta, tenía 4 – 5 años. Me habían inyectado varias veces y en una de esas corrí entre las bancas porqué no quería la inyección.

En esos días fuimos al Super 7 (una tienda de conveniencia popular en mi ciudad). Había un producto que me encantaba, el slurpee sabor coca cola ( era hielo mezclado con refresco, un raspado gasificado). Le pedí a mi papá un slurpee y me dijo -No. Le repetí la solicitud varias veces y su respuesta fue la misma. -No, ya nos vamos. Me regrese y frente a la máquina comencé a gritar con el volumen más alto que lo permitía mi voz: – Quiero un slurpee! Comprame un slurpee! Me tiré al piso, patalee y grité por unos minutos. Cuando me percaté que no estaba él, voltee a las cajas y… ¡Tampoco estaba! Me puse de pié, me seque las lagrimas muy digna y camine con vergüenza atravesando las cajas para intentar abrir la puerta (digo intenté porqué no podía por la edad) y de repente se abrió… estaba mi papá afuera riéndose como siempre lo hizo mientras tuvo vida. Dijo algo como: -¿Pensaste que me había ido? No »mija«, te estaba esperando, a fin de cuentas tenias que salir por aquí.

Este año fue mi primer dia de las madres y lo es para mi marido hoy el día del padre, lo veo realizado en un aspecto nuevo y qué le ha hecho ser muy amoroso.

Ese amor se siente diferente al de la madre, pero es igual de inmenso e intenso.

Ser padre no es fácil, después de todo… ¡Tienen que lidiar con los hijos, el trabajo y las mamás!

El primer día del padre que pasé sin el mio, un conocido que se enteró me dijo por medio de un mensaje: -Da gracias a Dios por tu padre, porqué como hija pudiste darle esa dicha y estoy seguro que lo disfrutó todo el tiempo… ser padre es grandioso!

Para los que tienen papá con ustedes, o alguien que se ganó ese lugar… ¡A festejarlo! Y los que tenemos a nuestros padres en el cielo… recuerden que son como los más finos perfumes: no puedes verlos, ni tocarlos, pero los percibes siempre cerca de ti.

¡Feliz día del Padre!

Amor de hoy.

Él.

Él, que vuelve a tocar mi alma cada vez que lo desea… con tan sólo una mirada.

Hay miradas que son expresivas, otras alegres, tristes, melancólicas, plenas, amorosas… hay miradas que son cómo las caricias… las sientes en la piel.

Hay susurros al oído tiernos, hay amenazadores, los hay de cualquier forma. Cuida que lo que te digan en voz baja siempre sea dicho con un sentimiento: amor.

Hay palabras que elevan, hay palabras que duelen, hay palabras que se añoran y otras que no se extrañan.

Hay amor de hoy, de ayer y de mañana… pero que sea él (o ella), pero que sea la misma persona, pero que sea esa persona con sus miradas, sus caricias, sus susurros, sus palabras y todo esto con su amor.

 

El amor son las miradas… de ellos, los que te vuelven loc@

Para quienes son padres o madres entienden que los hijos son ángeles caídos del cielo, están despiertos haciendo sus gracias, viéndote a los ojos, intentando dormir, sonriendo, llorando, a veces un puchero en su rostro, otras ocasiones seri@s, pero definitivamente cada centímetro y gramo ganado en su crecimiento es un milagro… y pensar que todos fuimos el milagro de nuestros padres en algún momento… es impresionante como en las miradas de los bebes hay amor, ellos, los angelitos que te vuelven loco con una simple mirada.

La cereza del pastel

No les ha pasado que todo va bien, haces tus actividades y proyectos con mucho esfuerzo, te da evidentemente miedo a que algo salga mal y se derrumbe eso que estas construyendo, pero al pasar del tiempo la recompensa llega como “la cereza en el pastel”?

A veces miramos gente que disfruta de esa “cereza”, pero no vemos todo lo que existió antes, esa entereza diaria, entrega apasionada, trabajo arduo… eso nadie quiere verlo y reconocerlo porqué… que flojera, solo decimos: -Mira, que bien le va.

Y también pasa en el Amor. Cuantas veces notamos gente segur@ de si mism@s que reflejan un amor propio, sin embargo ignoramos el trabajo personal interno que los llevó a proyectar eso. O bien, la pareja aparentemente “perfecta” que nos preguntamos: -¿Cómo le hacen?.

Creo que no observamos más allá dónde encontramos todo el “pastel” que han estado cocinando y horneando durante años, perfeccionando la receta hasta poder poner “la cereza del pastel”.

Trabaja en tu espíritu diario y obtendrás… Amor De Hoy.