Dolor y amor.

¿Te ha pasado que en un momento de dolor profundo alguien sana tu corazón con su amor?

Sentir es inevitable para el ser humano. Ojalá siempre tuviéramos la dicha de que todo lo que llega a nuestro sistema nervioso central y se procesa fuera bueno, positivo y bonito. Pero no es así, la vida sería aburrida si no existieran esas variaciones para poder identificar lo hermoso de la desgracia… ups, sonó muy dramático.

Hace unos días tuve la oportunidad de experimentar dolor físico, de esos que te tienes que aguantar porque no hay nada más que hacer, y estoy segura que existe mucha gente con mayor dolor que ese tristemente. Cuando entendemos los diversos momentos que nos da la vida considero es más fácil llevar la situación. Tener un espíritu paciente colabora a comprender que los momentos no son para siempre…

Siempre, nunca, todo, nada… en mi realidad no existe. No hay siempre o nunca, simplemente momentos buenos y momentos no tan buenos. Ambos para aprender, recordar y aceptar que valieron la pena. A veces se vive a medias con lo necesario y está bien, ni todo ni nada es la ausencia de necesidad, ni quien tiene todo el dinero que necesita es feliz, ni quien vive con carencias es infeliz. Poseer lo necesario en el corazón, fortalecer el espíritu, cuidar nuestro templo que es el cuerpo, estar motivados por algo en la vida, distinguir la gente que nos ama y aprecia deberían ser algunas de las cuestiones básicas para nuestro bienestar en general y para el corazón.

Hoy, en una situación de esas que no se dan a diario, a pesar del dolor físico experimente algo muy hermoso. Tuve el apoyo y al mismo tiempo vi a muchas personas que amo con lo más profundo del corazón y sentí de cerca ese cariño mutuo que nos tememos, entendí que la gente que cultiva la amistad es dichosa por quienes tiene alrededor, no por lo material. El amor cura todo, un corazón sana a otro corazón sin presunciones.

Y es así como el dolor y el amor se encuentran, uno frente al otro, no para retarse o vencer, sino para abrazarse tan tranquilamente que reconocerás que están ahí juntos, que pueden no sólo sobrevivir, es decir; que para sentir alguno de los dos ocupas tener el otro sentimiento al menos conocido.

No se acabarán nunca el dolor y el amor, y que bueno. La felicidad es una comunión entre ellos. Habrá siempre un corazón dispuesto a sanar a otro, unos labios que curar a otros, un alma pura para limpiar otra, una mirada cariñosa para dar a la que ve al suelo, un abrazo fuerte que active la respiración y un amig@ que con una palabra que salga de su boca milagrosamente aligere la carga del otro.

Amor de hoy.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s